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Mesa Coloquio: El canon por préstamo en las Bibliotecas

Convoca: Biblioteca Alternativa
Intervienen:
- Carlos Ruiz. Plataforma de Defensa de los Servicios Públicos
- Blanca Calvo. Plataforma Contra el Préstamo de Pago.
- Javier de la Cueva. Abogado. Experto en propiedad intelectual
- Mª Jesús del Olmo. Biblioteca Alternativa
- José Antonio Magán. Director de la Biblioteca de la Universidad Complutense
Presenta y modera: Carlo Frabetti
Después de las intervenciones de los integrantes de la mesa, habrá un coloquio.
Lugar: Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla. C/ Noviciado,3 (Metro Noviciado)
Fecha y hora: Martes, 13 de marzo a las 19,00 hs.
No al préstamo de pago en Bibliotecas

Recientemente, el Tribunal de Justicia Europeo ha condenado al Estado español a transponer la directiva 92/100, controvertida en prácticamente todos los países europeos. Esta directiva obliga a las bibliotecas a hacer algo contrario a su filosofía: pagar por prestar los libros a los lectores. El Ministerio de Cultura, en vez de unirse con otros países para tratar de anular esa disposición, a todas luces perniciosa para la cultura, tiene la intención de incorporarla en la futura Ley del Libro, la Lectura y las Bibliotecas, imponiendo un canon a las bibliotecas por su actividad principal: el préstamo de libros y otros materiales.
Este canon se liga al concepto de derechos de autor, pero esto no es más que una coartada. La inmensa mayoría de los autores no van a percibir prácticamente nada a cambio de que las bibliotecas presten sus libros, como se ha comprobado en los países en los que ya se aplica la directiva. Además, cientos de autores se han opuesto a este canon: Andrés Aberasturi, Belén Gopegui, Carlo Frabetti, Darío Fo, Emilio Lledó, Enrique Miret Magdalena, Gustavo Martín Garzo, José Luis Sampedro, Maruja Torres, Miguel Delibes, Rosa Regás… y un largo etcétera, además de cientos de profesores universitarios. La biblioteca es, indudablemente, una aliada de los autores, a los que promociona en mucha mayor medida que cualquier otra institución.
Si se llega a aplicar este canon, los presupuestos dedicados a bibliotecas sufrirán un recorte inevitablemente, y debe tenerse en cuenta que España es uno de los países europeos con menor gasto social en bibliotecas, y también uno de los países más atrasados en cuanto a indicadores de lectura. Difícilmente puede esta medida impulsar la lectura, como se dice en la exposición de motivos de la futura ley del Libro, la Lectura y las Bibliotecas. Por otro lado, este canon supone un paso adelante en la ofensiva neoliberal contra los servicios públicos, ya que los derechos de autor están ya recogidos en el precio de venta de libros y otros materiales. Es una agresión a la biblioteca imponerle una carga impositiva por ejercer su misión principal: el préstamo. Este nuevo impuesto introduce una lógica mercantilista en la biblioteca, absolutamente rechazable, y, además, será recaudado no por la administración, sino por las entidades de gestión de los derechos de autor, correas de transmisión de los intereses de los grandes grupos editoriales.
La directiva 92/100, como cualquier otra, es cuestionable. La Plataforma contra el Préstamo de Pago impugna su filosofía y está llevando a cabo una campaña informativa entre la opinión pública y las organizaciones. El objetivo final de la Plataforma es generar el debate social que se ha esquivado y, eventualmente, conseguir la retirada de la directiva. No es aceptable que los gobiernos vayan a Europa con una postura débil en la defensa de sus servicios públicos y vuelvan a su país con el mensaje resignado de que “Europa nos obliga a cumplir la directiva”.
Las organizaciones que quieran adherirse a este comunicado, pueden hacerlo a través del correo electrónico adhesiones@noalprestamodepago.org.
Los ciudadanos que deseen apoyar la campaña NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS, pueden hacerlo a través de la biblioteca más próxima.
Para más información: http://www.noalprestamodepago.org
Plataforma contra el préstamo de pago
Marzo 2007
Cuarto aniversario de la invasión de Iraq - Jornada Internacional contra la ocupación

El próximo 17 de marzo se conmemora el cuarto aniversario de la invasión de Iraq. Como mecanismo de dominación del país, los ocupantes han favorecido el auge del sectarismo y la fractura social. El expolio del patrimonio histórico de la Humanidad en Iraq, la destrucción de sus archivos y bibliotecas; el asesinato sistemático de docentes, intelectuales, bibliotecarios, artistas y profesionales; las agresiones contra las minorías y sectores sociales, muy particularmente, las mujeres; el desmantelamiento de prestaciones sociales y la privatización de los recursos, todo ello supone un reto frente a la voluntad del pueblo iraquí de reconstrucción de un Iraq soberano, integrador y democrático.
10:00-11:30 h: Apertura
Juan Mendoza (Director de la Escuela Julián Besteiro) y Carlos Varea (coordinador de la CEOSI).
Interviene: Ángel Gabilondo (Rector de la UAM), presentación de la declaración de la Comisión de
Rectores de las Universidades Públicas Españolas sobre el asesinato de docentes universitarios iraquíes.
Conferencia inaugural: Oriente Medio, ocupación y fractura sectaria por Pedro Martínez Montávez
(Catedrático Emérito de la UAM).
11:30-11:45 h: Descanso
11:45-12:30 h: Mesa redonda Comprender, informar sobre el conflicto iraquí
Teresa Aranguren (periodista y escritora, miembro del CRTVE) y Santiago Alba Rico (escritor).
12:30-13:30 h.: Conferencia Iraq: la lucha por un futuro soberano e integrador
Hana Al-Bayati (directora de cine iraquí y miembro del Comité Ejecutivo del BRrussells Tribunal).
Presenta: Jalil Sadaka (presidente de la Comunidad Hispano-Palestina "Jerusalén").
13:40-14:30 h: Cierre Preservar la memoria colectiva: el expolio cultural de la Humanidad en Iraq
Joaquín Córdoba Zoilo (profesor de Historia Antigua y Medieval y Codirector del Centro Superior de Estudios sobre Oriente Próximo y Egipto Antiguos de la UAM) y Rosa Regàs (Directora de la Biblioteca Nacional). Presenta: Inmaculada Vellosillo (profesora de Ciencias de la Documentación de la UCM y representante de BibliotecAlternativa).
Clausura: Pedro A. Martínez Lillo (Vicerrector de Relaciones Institucionales y Cooperación de la UAM).
Organiza:
Campaña contra la Ocupación y por la Soberanía de Iraq (Madrid)
Colabora:
Universidad Autónoma de Madrid
Apoyan:
Escuela Julián Besteiro
BibliotecAlternativa
Escuela Julián Besteiro (c. Azcona, 53)
Mesa-Coloquio martes 13 de marzo 2007

MESA-COLOQUIO CONTRA EL PRÉSTAMO DE PAGO. BIBLIOTECA HISTÓRICA DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE. MADRID, 13 MARZO 2007.
1. SALUDO Y GRACIAS EN NOMBRE DE BA
Gracias a todos los presentes en nombre de BA a quien represento hoy aquí. Gracias a la Universidad Complutense y a su Biblioteca histórica por acogernos en tan bonito sitio. Es un privilegio estar aquí y tener la oportunidad de compartir la mesa con gente que tanto tiene que decirnos. Ya le decía yo a Pedro López, que es quien me ha embarcado en esto, que no iba a ser fácil mi papelito aquí, pero en fin, al menos intentaré ser breve.
2. QUÉ ES BIBLIOTECALTERNATIVA. LA TRADICIÓN PROGRESISTA
Como os decía, hoy represento a BA que es quien ha convocado esta mesa-coloquio. Y qué es BA, os preguntaréis, con razón.
BA es un grupo de bibliotecarios y gente afín que cree en que algo se puede hacer por conseguir un modelo de sociedad un poco más justo, un poco más incluyente, el modelo en que creemos, desde cada biblioteca, desde cada despacho, desde cada mesa, cada uno, poco a poco, sumando, eso que está tan de moda ahora, lo de sumar.
BA es un Foro de debate, reflexión y pensamiento crítico sobre bibliotecas, información y documentación en Internet. Un lugar abierto de encuentro y discusión donde puedan participar todos los interesados.
En el sitio de Internet podréis leer más a fondo cuál es nuestra idea, nuestro impulso; al final de mi charla repartiré la dirección para curiosos e interesados. Sí quería deciros que todos los que formamos BA estamos convencidos de que nuestro trabajo en el campo de las bibliotecas y la información podemos ofrecer una pequeña aportación hacia ese modelo de sociedad más incluyente:
1. procurando que la información y el conocimiento esté al alcance de todos, sin censuras ni barreras económicas, sociales o culturales;
2. procurando que la educación sea un servicio público universal;
3. defendiendo que las bibliotecas sean centros vivos de encuentro, de diálogo y de integración;
BA cuenta con un sitio en Internet, una bitácora, más conocido en la jerga internauta por blog, (http://bibliotecalternativa.blogia.com/), donde podréis leer más a fondo cuál es nuestra idea, nuestro impulso; al final de mi charla repartiré la dirección para curiosos e interesados. Sí quería deciros que todos los que formamos BA nos identificamos con una corriente progresista, crítica o de responsabilidad social que existe en el mundo bibliotecario.
No estamos pirados, ni somos un puñado de ilusos optimistas, o sí, pero la biblioteconomía progresista existe en el mundo, tiene una larga tradición en Europa, en América Latina, en EE UU desde los años 30 del pasado siglo y por cierto enlazada con los bibliotecario republicanos que tuvieron que exiliarse. Y nosotros tenemos, además referentes en nuestra propia historia donde auparnos, como tan bien nos han ilustrado Blanca Calvo y Ramón Salaberría recientemente, a través de la exposición de la Biblioteca Nacional, “Biblioteca en Guerra”.
El origen de BA es un grupo de bibliotecarios españoles concienciados por asuntos sociales que en 1986 pusieron en marcha Bibliotecarios por la Paz, que se oponía a la entrada en la OTAN y que siguió oponiéndose a la guerra a lo largo de los años; esos mismos bibliotecarios por la paz fueron el germen de BibliotecAlternativa, grupo creado en 2006 con el objetivo de ofrecer una visión progresista y alternativa sobre el papel de los bibliotecarios y las bibliotecas en la sociedad. Y para los que creen en la magia de las fechas diré que en el sitio de BA la fecha que aparece como inicio de la bitácora es el 13 de marzo de 2006, justo hace un año...
He mencionado que hay una tradición progresista bibliotecaria en todo el mundo y que, al igual que otros grupos, BA decide usar Internet como vehículo de comunicación y de difusión. Lo mismo que han hecho tantos otros grupos progresistas como AKRIBIE o KRIBIBI en Alemania y Austria, como BiS en Suecia, Information for Social Change en Gran Bretaña, CEBI en México y GESBI en Argentina; the Progressive Librarian Guild en EE UU o los grupos de responsabilidad social de la ALA, o de las instituciones internacionales como IFLA. Hay muchos grupos, somos muchos. La mayoría comparten preocupaciones comunes como el control de la información y la necesidad de crear canales alternativos de difusión de la información; la preocupación por los fenómenos que afectan a la información, como la mercantilización, la externalización y la privatización, todos ellos relacionados con el acto que hoy nos ocupa; o la pretensión de que la profesión no debe de estar implicada socialmente sino permanecer neutral. En España hay una tradición de entender nuestra profesión como un ejercicio neutral, objetivo e imparcial, apartado y abstraído, ensimismado y aislado del entorno. Así muchos pretenden que la biblioteca sea una institución aséptica con la única función de gestionar fondos con independencia de su función social, dejando de lado toda la labor alfabetizadora, educadora e integradora que tan relevante es hoy día en las bibliotecas y para la sociedad.
Desde BA pretendemos continuar, y, a ser posible, extender la labor de todos estos grupos, para facilitar una reflexión crítica sobre la misión de la biblioteca y de los profesionales en el entorno social, ya que la biblioteca puede ser una institución de progreso mundial con mucho que decir a favor de la democracia y la mayoría de edad de los ciudadanos.
El de la biblioteconomía progresista es un mundo apasionante en el que os recomiendo bucear. Para no extenderme os diré una cosa importante y que afecta a todos los profesionsales por igual: la corriente progresista en bioblioteconomía es, de hecho, un manantial de ideas para la corriente mayoritaria. Cosas que hoy nadie discute como que la biblioteca es un elemento esencial en la integración de minorías en la sociedad surgieron de la tendencia progresista. Además quería recordaros grandes victorias recientes de la corriente progresista, como que la ALA declaró en 2004 el compromiso social como uno de los valores fundamentales de bibliotecas y bibliotecarios de la asociación.
"Las responsabilidades sociales de la ALA en un sentido amplio, se definen en términos de la contribución que puede aportar el mundo bibliotecario para aliviar o solucionar algunos problemas críticos de la sociedad; para respaldar todo esfuerzo encaminado a ayudar a informar y educar al pueblo estadounidense en lo referente a esos problemas y a la vez que proveer a sus gentes con las herramientas intelectuales necesarias para considerar los distintos puntos de vista que existen y los distintos hechos que afectan a cada problema; y la voluntad de la ALA de posicionarse en aquellos temas relevantes de actualidad que estén relacionados con las bibliotecas y el servicio bibliotecario...”
3. BA EN LA CAMPAÑA CONTRA EL PRÉSTAMO DE PAGO
Todo eso explica por qué desde BA nos hemos implicado hasta la médula en esta plataforma y en esta emocionante batalla, hurtando el tiempo a nuestros pequeños placeres, a nuestros amigos, a nuestras familias, y a nuestras horas de comida, lo que en mi caso no me viene nada mal, la verdá. Pero voy más allá, en este caso ni siquiera es necesario tener una visión progresista de la profesión, basta con entender que no podemos permitir que nos quiten tanto de las manos y permitirlo sin rechistar, sin intentar aferrarlo, defenderlo. Basta entender lo que está en juego cuando se acepta abrir la puerta de la biblioteca, aunque sea solo un poquito, a la mercantilización que supone el canon. Desde BA, creo que esta campaña contra el canon no es "revolucionaria", es una campaña simplemente cívica.
Para que os hagáis una idea, nosotros estamos viviendo la campaña como lo que sucedía en la película del Mago de Oz: de pronto, hemos pasado a la zona en color. Desde la rutina en blanco y negro del día a día en el trabajo, hemos abierto una puerta al trabajo con sentido, con ilusión, a la vida en color. Por eso quiero animaros a todos a participar. Solo añadir a lo que os han contado que la respuesta de los bibliotecarios a la campaña está resultando una experiencia única. Ver llegar, casi de golpe, cien mensajes de apoyo y solicitud de material es algo especial, leer los mensajes de apoyo, de ánimo, de aliento es hermoso, da color y hace sentir útil y valioso, al trabajar por algo tangible y real. Un colega de la plataforma comentaba el emocionante soponcio de abrir su correo tras unos días fuera, como si un ejército de ratoncitos pérez hubiera dejado bajo nuestras almohadas virtuales todas esas solicitudes, llenas de palabras de aliento.
Y hay más, ver mi carta en el País del domingo 4, en su recuadro, y empezar a recibir enhorabuenas y muestras de curiosidad ante el canon, y aún más saber que El País está preparando un reportaje sobre el asunto; y ver que algunos escritores reaccionan y escriben con calor sobre el canon, ver que las televisiones locales ya ruedan en bibliotecas públicas de nuestra comunidad lo que significa el préstamo de pago, ver, en definitiva, que se genera un debate, algo que se le estaba hurtando a la sociedad; hasta la carta de ayer de un autor a favor del canon, todo, es aire fresco, color, porque lo importante que se hable, que se conozca, aunque luego nos lo cuelen de rondón sin discusión, sin reflexión, ya hecho, acabado.
4. LO QUE BUSCAMOS
No quiero dejar de repetir y recalcar qué es lo que pretendemos.
No es atacar al gobierno, como me han comentado algunos colegas, que bastantes zancadillas tiene ya, sino apoyarlo.
Abrirle el camino al gobierno para que luche con otros gobiernos europeos contra esta directiva, aunque sea difícil; hacerle ver que tiene el respaldo de los bibliotecarios, los únicos que dentro de este asunto no defienden un interés pecuniario, sino un modelo de sociedad con lo público como pilar básico. Bibliotecarios dispuestos a defender con uñas y dientes la lectura, las ideas, el saber, la cultura como patrimonio de todos. Que el gobierno sienta que puede liderar un movimiento europeo de defensa de la biblioteca pública, porque los bibliotecarios estamos detrás, empujando, para entre todos tumbar la directiva.
Pero además, después de lo visto en la carta de El País de ayer, creo que tenemos que hacer un esfuerzo aún mayor por explicar a la sociedad lo que va a suceder si aceptamos el canon sin más, explicar lo que significa realmente, lo que viene después de la mercantilización; de ahí al inicio de la privatización va un paso, y si no, que piensen qué se está haciendo con la salud pública o con la educación. Pero no desde una postura de erosionar al gobierno, sino de prestarle apoyo.
5. PARA ACABAR: PINCELADAS DE COLOR Y ÁNIMO A PARTICIPAR
Para terminar y aún a riesgo de extenderme, me ha parecido bonito recoger algunas de las muestras de apoyo que vamos recibiendo y darle voz a los bibliotecarios que virtualmente van dando ánimos a la plataforma. Esas voces son también pinceladas de color del que os hablaba, junto a los artículos de los autores, los reportajes televisivos, los manifiestos o las cartas al periódico. Voy a leeros algunas de estas palabras, y empiezo por alguien que está sentado hoy a la mesa, alguien que respondía así al agradecimiento por su trabajo desinteresado para la plataforma contra el préstamo de pago:
"Años de duro trabajo todavía me faltan para que yo pague completamente la deuda que tengo adquirida con las bibliotecas y los bibliotecarios :-) Os lo merecéis. Eso y mucho más."
Y sigo con unas cuantas muestras, a ver si he conseguido una buena gradación de color; por ejemplo, empiezo con muestras de entendimiento:
"Soy profesora y me gustaría que mis alumnos pudieran tener los materiales de la campaña"
"queremos apoyar esta iniciativa e informar a nuestros usuarios de este tema."
"...para seguir difundiendo la campaña contra el canon bibliotecario, que de nuevo pende sobre las cabezas de todos en forma de enmienda a la Ley del libro, la lectura y las bibliotecas, actualmente en el Congreso de los Diputados."
"Nos sentimos muy identificados con esta reivindicación, ya que somos un centro de divulgación cultural, entre otros medios, a través de nuestra biblioteca."
"Desde el colegio público de Arén (Huesca) tanto alumnos como profesores queremos manifestar nuestro rechazo al canon".
"Suscribo el derecho al préstamo gratuito en Bibliotecas. No al préstamo de pago"
De acuerdo y apoyo:
"Desde la biblioteca de Campo de Criptana estamos totalmente de acuerdo con vosotros en la negativa al canon por préstamo".
"Desde nuestras Bibliotecas os apoyamos..."
"Apoyo plenamente vuestra iniciativa. La cultura es un bien de acceso público necesario; no me imagino que se le pongan aún más trabas. Lo único que se debería hacer es darle al menos un poco más de accesibilidad. Como autor soy también consciente de la constante financiación social que me permite mi labor; no soy propietario, sino detentador de un bien común pagado por todos".
"...veremos cómo difundir en nuestra Ciudad aún más la campaña, sumamente importante para intentar evitar la aplicación del canon sobre el préstamo."
De agradecimiento y de aliento:
"Quería felicitaros por vuestro esfuerzo"
"Agradeciendo su atención y su labor, reciban un cordial saludo"
"Muchas gracias y felicidades por vuestro trabajo en la campaña."
"Abrazos y que tengáis suerte con la campaña contra el canon"
"Nosotros también queremos apoyar el movimiento "no al préstamo de pago"
"...nos gustaría colaborar con dicha campaña."
"Enhorabuena por vuestra labor, a la que nos sumamos encantados."
"...para colaborar en lo posible en la campaña, distribuyéndola entre nuestros usuarios. Enhorabuena por vuestro trabajo. Muchas gracias."
"Estimados compañeros, Me sumo a vuestra iniciativa, (...) para evitar que se instaure el préstamo de pago. Gracias por vuestra labor; y contad con nuestro apoyo"
"el tema me parece interesante y muy grave si se logra llevar a cabo el canon por préstamo, así que me gustaría poder ayudaros en esto."
"Aunque somos una biblioteca pequeña estamos seguros de que podremos contribuir con nuestro esfuerzo en esta campaña."
"Esperemos que entre todos consigamos algo."
"...a ver si entre todos lo conseguimos"
"a ver si entre todos conseguimos que no se imponga el pago"
"Muchas gracias y animo, lo conseguiremos!"
"en primer lugar manifestaros nuestra adhesión a la campaña contra el préstamo de pago en Bibliotecas, y expresaros nuestro agradecimiento por vuestro trabajo.... Entre todos los conseguiremos..."
De ánimo en la lucha:
Unos nos agradecen "la magnifica lucha que estáis llevando a cabo"
"...desde nuestra biblioteca apoyamos todas las acciones que se realicen contra el préstamo de pago. Un saludo y gracias por vuestro trabajo".
"...para movilizarnos en defensa de la lectura pública. Muchas gracias y contad con tod@s"
"...estamos dispuestos a apoyar todas las medidas que se lleven a cabo para evitar que nos impongan el préstamo de pago."
"Un abrazo y contad con nosotros para cualquier iniciativa"
"...distribuirlas entre los usuarios, socios y vecinos de este pueblo; al igual que repartir entre amigos, colegas y conocidos, para así dar más publicidad a la campaña y entre todos hacer más fuerza"
"PARA HACER PRESION E INTENTAR EVITAR QUE SE APLIQUE EL CANON POR EL PRESTAMO EN BIBLIOTECAS. ENTRE TODOS PODREMOS CONSEGUIR QUE NO SE APLIQUE EL CANON."
"Estimados amigos y compañeros en esta dura lucha: Ruego el envío de material a nuestra Biblioteca, pues pensamos colaborar todo cuanto nos sea posible."
"Nos sumamos a vuestra campaña y queremos que nos enviéis material en papel para concienciar a los usuarios en contra de semejante barbaridad. Además que de estas cosas no se entera el público en general más que cuando ya está hecho todo y no hay remedio."
Y termino con una muy contundente y especial para mí porque proviene de un muy querido profesor de mis años de universidad, hace ya más de 20 años:
"Es un escándalo que se pretenda imponer el pago por la utilización de los libros en las bibliotecas, y más escandaloso aún que se haga en nombre de los autores. Como autor de libros (que están en muchas bibliotecas) y como usuario de libros ajenos me siento igualmente indignado. Gracias por vuestra iniciativa. NO A LAS COMPONENDAS DE LAS ENTIDADES DE GESTIÓN. NO AL SECUESTRO DE LA CULTURA POR LOS LEGULEYOS Y LOS MERCACHIFLES."
Espero con esto haberos trasmitido algo del color que nos rodea y os animo también a participar de su calidez, tanto en la campaña contra el préstamo de pago como a la reflexión en alto sobre vuestras ideas, visiones del mundo, propuestas, soluciones a través de BA. Para facilitaros el acceso, he traído unas mini-octavillas con las direcciones de BA y de la campaña contra el préstamo de pago.
Muchas gracias
Mª Jesús del Olmo
BibliotecAlternativa
Campaña NO al Préstamo de pago en Bibliotecas

Manifiestos:
Manifiesto de editores contra el canon en bibliotecas:
El Estado español ha iniciado los trámites para a incorporar a su legislación la directiva europea 92/100, que obliga a las bibliotecas a pagar por prestar sus libros a los lectores. Esta directiva constituye un ataque a uno de los pilares del derecho de autor: el sistema de excepciones que garantiza la utilidad social de la propiedad intelectual –y, así, su legitimidad–, y que tradicionalmente ha amparado, entre otros usos, el préstamo bibliotecario. Es, asimismo, una norma netamente ideológica cuya única explicación es el intento irracional de llevar la privatización de los servicios públicos hasta sus últimas consecuencias.
La implementación del canon bibliotecario significará la reducción de los presupuestos que nuestras bibliotecas pueden dedicar a la compra de libros, lo cual afectará especialmente a numerosas ediciones minoritarias pero de gran valor bibliográfico. Todo ello en uno de los países de la Unión Europea con menor gasto social en bibliotecas y más atrasados en cuanto a indicadores de lectura.
Las bibliotecas son compañeras de viaje inseparables de cualquier editorial: como herramienta de trabajo, como memoria de su labor, y como encarnación de la dimensión comunitaria de la literatura. En un país como España, donde hay una producción editorial desmesurada sin relación con el número de lectores, la protección y ampliación de las bibliotecas supone una garantía de que los azares del mercado no condenarán al olvido nuestra labor profesional.
Por eso, los editores abajo firmantes exigimos al Ministerio de Cultura y al Gobierno de España que emplee todos los recursos a su alcance para evitar la aplicación de la directiva 92/100 estableciendo las alianzas necesarias con otros países de la UE cuyos gobiernos se han manifestado en contra de esta medida.
Adhesiones:
adhesioneditores@noalprestamodepago.org
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Manifiesto de escritores:
NO AL CANON POR EL PRÉSTAMO DE LIBROS
Las escritoras y los escritores abajo firmantes, conscientes de la importantísima función social de las bibliotecas públicas y de nuestra deuda con ellas, nos negamos rotundamente a cobrar un canon por el préstamo de nuestros libros.
Las bibliotecas prestan un servicio público de primerísimo orden; que ahora se pretenda hacerles pagar por cada préstamo efectuado es sencillamente inadmisible, y no vamos a permitir que se haga en nuestro nombre, cuando los verdaderos beneficiarios de esta medida serían las grandes editoriales y las entidades gestoras de (supuestamente) los derechos de los autores.
Nos negamos a servir de coartada a esta nueva maniobra de mercantilización de la cultura, y exigimos que no se cobre canon alguno por el préstamo de nuestros libros.
Carlo Frabetti
Adhesiones:
adhesiones@noalprestamodepago.org
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Manifiesto de profesores ver texto completo Aquí
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Cartas a los periódicos:
César es Dios
Ese es el problema en nuestros días. Los derechos de autor son gestionados por entidades privadas que han encontrado un filón, inagotable al paso que vamos, “protegiendo” a los autores. Se va a pagar canon por el préstamo bibliotecario de obras de Shakespeare y de Cervantes, cuyos derechos están en dominio público hace bastante tiempo. ¿Va a ganar más dinero Miguel Delibes por cobrar el préstamo de sus novelas en una biblioteca pública? ¿Sirve esta medida para fomentar la lectura, actividad básica hoy por hoy en la educación de las personas? ¿Se va a alterar el sueldo de los bibliotecarios un ápice con ella? El canon no da a cada uno lo suyo, se lo quita a los de siempre.
13/03/07
Julieta Pérez
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Alquilamos todos los libros
Querido director, me parece que hay un asunto de importancia para nuestra sociedad que no están recogiendo los medios: la inminente imposición de un canon por préstamo de libros en bibliotecas públicas, asunto que se ha incluido en la ley "De la lectura, del libro y de las bibliotecas" actualmente en el Congreso. Como bibliotecaria española en un centro estadounidense me apena ver que las bibliotecas públicas españolas van a pasar por el aro de la mercantilización, y van a empezar a gravar el préstamo de libros, en concepto de supuestos derechos de autor. En EE UU, paraíso liberal, la biblioteca pública sigue siendo gratuita y se considera uno de los pocos espacios públicos que aún sobreviven; la biblioteca pública es además promotora de la lectura y, como tal, aliada de los autores. Aquí, más papistas que el papa, vamos a gravar el préstamo, porque nos lo impone Europa. No me cabe duda de que eso es prostituir el objetivo último de la biblioteca pública, hasta convertirla en casa de lenocinio, donde el placer se paga. A este paso, si entre todos no lo impedimos, vamos a tener que cambiar nuevamente el lema de la Biblioteca Nacional : nosotros, ahora, "alquilamos todos los libros".
Mª Jesús del Olmo
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Bibliotecas amenazadas
Recientemente, una sentencia del Tribunal Europeo de Justicia obliga a España a cumplir con la directiva 92/100, que grava el préstamo de libros en bibliotecas. La sentencia y la directiva siguen consolidando la "Europa de los mercaderes" que contempla impertérrita el progresivo acoso y derribo de los servicios públicos. En una vuelta de tuerca más en la lógica mercantilista, ahora las entidades de gestión, que representan fielmente los intereses de los grandes poderes editoriales, quieren cobrarnos por tomar prestado un libro de la biblioteca. En concepto de derechos de autor, se nos dice. No es cierto: la inmensísima mayoría de los autores no van a percibir un euro de lo que van a recaudar estas entidades y son más promocionados en las bibliotecas que en las librerías. Los derechos de autor ya están contemplados en el precio del libro. ¿Tenemos que consentir que haya que pagar también por el préstamo? ¿Y una vez aceptado este paso, cuál será el siguiente? De momento, se nos dice por parte del Ministerio de Cultura, "no paga el usuario". ¿Entonces, quién paga, si las bibliotecas se financian con nuestros impuestos?
Si seguimos aceptando la mercantilización de los servicios públicos y de los bienes comunes (como el conocimiento y la cultura, patrimonio social que está pasando a manos privadas), no pasará mucho tiempo para que tengamos que pagar por respirar. Desde luego, así no se promociona la lectura; España es un país con bajo gasto social en bibliotecas y con pobres índices de lectura, y este nuevo impuesto es una desgraciada actuación que va a empeorar las cosas. No podemos consentir que la biblioteca, como bien público que tenemos que proteger, sufra este tipo de tropelías.
Pedro López López
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Artículos de escritores:
Por la lectura
Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus “clientes” éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May. ver artículo completo
José Luis Sampedro
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Suicidio cultural
Se vuelve a trabajar en alguna comisión del Congreso sobre una directiva europea disparatada y bastante más seria y trascendente que la opas: el pago que se pretende que hagan las bibliotecas por cada libro que presten, una especie de canon que cobrarán las editoriales y una extraña representación de autores en la que no sé hasta que punto son todos los que están, pero que, desde luego, en absoluto están –ni de lejos- todos los que realmente son.
La mayoría de las bibliotecas de nuestro país son públicas y se mantienen gracias al trabajo ilusionado de los/las bibliotecarias y al empeño de muchos buenos maestros que incitan a la lectura. ¿Los fondos para compras? Pregunten y se sonrojarán: en la mayoría de los casos apenas hay dinero. Y lo cierto es que ya casi todos los pueblos, por pequeños que sean, cuenten con su biblioteca y lo que es aun más importante: casi siempre que vas, están animadas, con gente, con vida. A una generación como la nuestra se nos pone, ante este panorama, esa sonrisa tontorrona de la ilusión en el futuro, de la esperanza en una generación que no solo se da a la play satation sino también –y muchas veces una cosa lleva a la otra- al libro-de-toda-la-vida.
Llegar a esta situación –que sin ser la ideal es infinitamente mejor que la de nuestra infancia- nos ha costado mucho esfuerzo, mucha donación, mucha vocación y lo que aun nos queda. Pues bien, ahora llega una normativa de Bruselas en la que se pretende obligar a todas las bibliotecas a pagar a editores y autores por prestar un libro. Y como todo el mundo sabe que las bibliotecas son la primera preocupación de las Administraciones, pues sin problema: les sobra el dinero. Pero no es Bruselas, claro, porque a nadie con dos dedos frente se le ocurriría semejante disparate. Detrás de esa normativa están los intereses economicos de siempre, grupos editoriales y un puñado de autores que, o cobran de esta forma para mi inmoral, o en su vida verán un euro porque, sencillamente, no venden.
Como un poco autor, bastante europeo y muy amante de la lectura, siento una profunda vergüenza. Exijo –y pido desde aquí a los escritores que estén de acuerdo que también lo expresen- que si alguna vez alguien pide un libro mío en una biblioteca, no solo no se cobre un euro sino que se le de las gracias por leerme. Y lo exijo como autor de ese libro y porque la biblioteca ya ha pagado por su compra y se acabó. Lo que luego haga con mi libro, lo preste o no, ya es cosa suya. Entramos pues en el debate de la extensión de los derechos de autor que en el caso de la literatura me parece inmoral. Pero no a mi, que apenas cuento; desde que esa normativa se puso en marcha, la inmensa mayoría de los autores serios, de los que de verdad tienen lectores, han manifestado en muchísimos foros que están contra semejante disparate. ¿Y qué decir de las editoriales? Resulta incomprensible que no entiendan que los lectores de biblioteca de hoy son los que en un futuro mantendrán el negocio. ¿A qué estamos jugando? ¿A qué esa preocupación por las nuevas tecnologías como peligro para la lectura de libros si luego lo primero que hacemos es dar una patada en la boca a los que preocupan porque la gente lea?
Bruselas no es el mon te Sinai y de vez en cuando conviene plantar cara y hasta desobedecerla. Por ejemplo en esta ocasión. Si con la que está cayendo ponemos más difícil aun la vida de las bibliotecas, es que somos unos suicidas culturales. Quisiera nombres de los autores que quieren cobrar por el préstamo y de las editoriales que apoyan una medida tan miserable. Y desde aquí, sin que sirva de precedente, pido cualquier tipo de manifestación que consiga frenar lo que no soy capaza de interpretar más que como bastardos intereses económicos de unos pocos frente a toda la sociedad.
Andrés Aberasturi
23/02/2007
Europa Press
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Ni se le ocurra tararear a Mozart
Cada vez que la Orquesta Nacional interpreta a Mozart y lo hace con una partitura que haya sido publicada hace menos de 70 años, paga derechos de alquiler por uso colectivo, no a Mozart, por supuesto, sino al editor de esa partitura. Cada vez que hace una fotocopia de alguna de las partes instrumentales de esa partitura, digamos los violines o los clarinetes, lo que hasta un sordo comprende que es imprescindible para que la orquesta funcione, vuelve a pagar por derechos de reprografía. Cada vez que se publica una nueva edición crítica de una obra clásica, las orquestas se echan a temblar: algunos directores quieren trabajar con esas partituras (que quizás han modificado algunas notas del total de la obra) y eso supone pagar, no por su compra (que las editoriales no permiten) sino por su alquiler, una y otra vez, cada vez que la orquesta actúe. Y por supuesto, si el concierto va a ser retransmitido por radio o por televisión, hay que volver a pagar otra vez, otra cantidad, por uso público. También hay que pagar si en el programa de mano se les ocurre reproducir el texto de algunas de las partes cantadas de una obra, si se ha sacado de un libro publicado, igualmente, hace menos de 70 años.
Hace relativamente poco a un Instituto Cervantes en un lejano país se le ocurrió digitalizar El Quijote y colgarlo de su página web, con tan mala fortuna que eligió una edición que tenía menos de 70 años. La reclamación de derechos fue tal que tuvo que retirar el texto a toda velocidad. Es posible que la lectura de El Quijote en público con motivo del Día del Libro sea un delito: depende de la edición que se haya elegido. Habría que investigarlo.
De momento, lo que está claro es que a partir de ahora va a ser delito que las bibliotecas públicas presten libros gratuitamente, sin pagar un canon a sus autores. Se suponía que la no existencia de un ánimo de lucro, su papel en la promoción de la lectura, su función como difusores y conservadores de la obra de esos autores, justificaba que el préstamo de libros no se sometiera a la omnipresente Ley de la Propiedad Intelectual. Vana suposición. Se diría que la ofensiva neoliberal contra todo lo que es público ha alcanzado su propia caricatura. Como escribió alguien recientemente en uno de los centenares de blogs que han surgido en contra de esa iniciativa: si todo es privado, reclamo el uso de mi nombre y me niego a que Hacienda lo escriba en el sobre en que me manda cartas.
Justo es decir que la culpa de lo que va a ocurrir con las bibliotecas públicas no es del Ministerio de Cultura, que defendió hasta el final su negativa a imponer ese gravamen, sino del Tribunal de Justicia de la Unión Europea , gran defensor de los derechos de autor y de reproducción.
Que lo haya decidido así el Tribunal europeo sólo quiere decir que existe una directiva de la Comisión, la 92/100, que impone ese canon. Es ahí, en Bruselas, donde los ciudadanos de toda Europa deberíamos protestar contra esa mezquina interpretación de la propiedad intelectual. ¿Acaso los libros de las bibliotecas no han sido comprados y pagados? ¿Qué es lo que van a perder realmente los autores? ¿no serán en realidad las sociedades gestoras de los derechos las que están actuando como codiciosos recaudadores? ¿Empezarán a pedir pronto que los ciudadanos que tenemos libros en casa paguemos un canon ante la evidencia de que también los prestamos? ¿Qué les parece aumentar el precio de los libros un euro para que la Sociedad General de Autores y CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) cobren por adelantado el riesgo de que se vaya a prestar a un amigo o vecino?
La ministra de Cultura ha dicho que no serán los usuarios quienes paguen el canon por el préstamo. Está bien. Lo pagarán los presupuestos de las bibliotecas: ¿será un gran éxito para los autores conseguir que haya menos dinero para comprar nuevos libros? Al parecer hay muchos escritores que no quieren que las bibliotecas les paguen por el préstamo de sus libros. Quizás se pueda elaborar la lista de quienes renuncian a ese derecho y limitar las compras de las bibliotecas públicas a los autores que se inscriban en ella. Una última cuestión, ¿se aplica el canon a los libros prestados en bibliotecas de colegios? Si es así debería crearse inmediatamente otro canon para dar un euro a cada niño que consiga leer el Viaje a la Alcarria. Qué menos
Soledad Gallego-Díaz
El País 16/03/07
solg@elpais.es
